Ser una constructora y tener presencia en Nueva York cotiza al alza ante las reformas que se avecinan en la ciudad. Y las españolas ACS y OHLA están entre las mejor colocadas. El proyecto con más impulso público en este momento es el de la remodelación de la estación ferroviaria Penn Station, dentro de las actuaciones previstas para mejorar el Corredor Noreste entre Newark, Nueva Jersey y la ciudad de los rascacielos. Este soporta un tráfico de 450 trenes diarios con infraestructuras obsoletas.
Tanto el grupo que preside Florentino Pérez como el que lidera Luis Amodío han acometido allí obras multimillonarias, especialmente en el Metro, contando con experiencia y credenciales.
La Gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha actualizado el macroproyecto para la Penn Station, valorado en una horquilla de 6.000 a 7.000 millones de dólares (5.290 a 6.170 millones de euros) y que debería sufragarse en parte con el desarrollo urbanístico de la zona de vías que quede liberada. Esta infraestructura, ubicada junto al Madison Square Garden y muy cerca del Empire State Building, está llamada a convertirse en uno de los intercambiadores más modernos del mundo, al tiempo que se ha rediseñado el plan de rascacielos para oficinas, vivienda social, zonas verdes y refuerzo del transporte público que lleva aparejado.