China Evergrande, el desarrollador inmobiliario más endeudado del mundo, ha incumplido por primera vez el pago de una deuda en dólares este jueves. Tras la omisión, la calificadora Fitch Ratings ha recortado la valoración de los bonos de la empresa a “incumplimiento restringido”, llamando así la atención sobre el posible impago de otras de sus deudas en moneda extranjera. El gigante del ladrillo ha tenido preocupados al Gobierno chino y a los inversores desde que en agosto declaró que no podría pagar su deuda, que en ese momento ascendía a unos 254.000 millones de euros y representaba un riesgo sistémico para la segunda economía del mundo.
Evergrande tenía dos pagos de intereses por el valor de unos 82 millones de dólares (unos 76 millones de euros) que vencían el 6 de diciembre. La empresa afirmó en una breve presentación el 3 de diciembre que planea “comprometerse activamente” con los acreedores extraterritoriales en un plan de reestructuración. El gigante ha añadido que pretende incluir todos sus bonos públicos extraterritoriales y obligaciones de deuda privada en este plan. De momento, el Gobierno chino no ha dado indicios de un rescate, aunque desde octubre ha intervenido activamente el mercado con inyecciones millonarias para mitigar la posible caída del gigante y evitar el temido contagio.
El presidente de Evergrande, Hui Ka Yan, fue convocado por el gobierno de la provincia sureña de Guangdong, donde tiene su sede, la semana pasada. Tras la reunión, las autoridades han afirmado que enviarán un grupo de trabajo para instar a la constructora a administrar los riesgos, así como a fortalecer los controles internos y garantizar el funcionamiento de la inmobiliaria. El gigante en crisis afirmó el lunes que los representantes estatales han ocupado la mayoría de los asientos en un nuevo comité de gestión de riesgos.